viernes, 30 de julio de 2010

Elección

Caminaba por la orilla dejando que las olas más atrevidas le bañaran los pies. Una tristeza infinita se había apoderado de él y aquella soledad, en contra de lo que se podría pensar, la hacía más llevadera.
Pero tenía que tomar una decisión: seguir caminando por la orilla y crecer hasta convertirse en un relato o, quien sabe, quizás en una novela o...
Lo decidió de pronto, giró noventa grados y se internó mar adentro.

domingo, 18 de julio de 2010

Reencuentro

Tenía los ojos claros, la piel blanca y el pelo rubio. Miraba de frente y quien no la conocía bien podría creerla altanera. Pero él no, él sabía bien cómo era y todavía le daba vértigo recodar su mirada franca y directa.
¿Por qué se había acordado de ella después de tanto tiempo?... Porque, de pronto,  la tenía de nuevo ante él, de nuevo su sonrisa alegre, su mirada clara. Junto a sus ojos y en la comisura de sus labios había ahora unas apenas apreciables arrugas que la hacían todavía más hermosa.
El autobús se detuvo y poco faltó para que él lo embistiera.
Salió de su ensimismamiento, maniobró con su coche y la dejó atrás, en aquella enorme fotografía que ocupaba toda la parte de atrás del autobús.
Con su inveterado optimismo quiso alegrarse por ella, porque parecía haber alcanzado lo que siempre quiso; pero no pudo evitar que la sonrisa se le congelara en el rostro.

viernes, 9 de julio de 2010

Dolor

Sintió el cuchillo hundirse en su carne y la sangre corriendo por su espalda, pero no sintió dolor hasta que se dio la vuelta y vio quien empuñaba el arma.

domingo, 4 de julio de 2010

Aniversario

Celebraban su cuarto aniversario y a los postres de la cena él le leyó un arrebatado poema de amor que había escrito para la ocasión.
Ella, con los ojos arrasados en lágrimas, le dijo que quería que se dieran un tiempo para replantearse su relación.
Él, con la generosidad que siempre había tenido con ella, le dio el resto de su vida.

Descubrimiento

Lo descubrieron por casualidad en 6.015 unos arqueólogos que trabajaban en las ruinas de internet del año 2.000. Fue un descubrimiento inesperado y que echó por tierra la teoría sustentada hasta ese momento, según la cual, en aquellos años, los humanos dominaban la técnica de la escritura, pero todavía no sabían construir frases inteligentes.